8.45, llego al trabajo enfadada porque los del banco me habían hecho esperar 15' para sacar dinero. La cantidad superaba al máximo que se puede sacar por el cajero automático y por ello debía entrar a las oficinas.

A la primera persona que veo es al calientafaldas, tras el cristal y sentado en su posición. Le saludo cabizbaja y me voy a mi despacho. Comienzo a contar: 1, 2, 3, 4, 5... y ya aparece por la puerta para ver que me pasa.

Me encanta....